La matemática de mi familia.

“La matemática es perfecta, como muestra indeleble de la exquisitez de Dios”.

Afirmaba alguien con tinta de bolígrafo  sobre la primera hoja  del libro “Álgebra de Baldor” que me regaló un amigo de la familia cuando apenas tenía 10 años. Este libro no lo conservo, en una de las tantas mudanzas por las que he transitado se perdió. Pero esa frase, siempre se quedó grabada en mi mente, al igual que mucha parte del contenido de ese libro.

A pesar de la relación de odio-amor que hemos vivido la matemática y yo, al menos en álgebra, siempre fui bastante bueno y seguro estoy que mucho le debo a ese libro y otros, por los que me interesé desde bien joven. Todavía existimos los que consideramos los libros, maravillosos tesoros.

Hoy, en Cuba, la matemática ya no solamente juega el infortunado papel de servir como instrumento para dictar presupuestos, funcionar como patrón de planes o garantizar el cumplimiento de metas invisibles o como fundamental herramienta para la  estrategia de robar tácticamente al Estado.

En mi tierra, por estos tiempos, la matemática se camufla con travestidas formas de contabilidad, finanzas y cuantos nombres sirvan para componer su función, pero sobre todoacicate para ese raro sector privado que decretamos llamar: “Cuentapropistas”. ¿Acaso nosotros, los que trabajamos para el Estado no trabajamos por cuenta propia también? Hasta el sol de hoy desde que me volví adulto nadie ha  tenido que mandarme a trabajar.

Es que matemáticamente hablando, yo saco mis cuentas de casi todo, desdichadoaquel que no lo haga y bienaventurado aquel que no necesite hacerlo. Lo interesante sigue (al ritmo que nuestro modelo económico se actualiza) y seguirá siendo por largo tiempo, una contradicción valorar los ingresos del este sector cuentapropista comparándolo con los ingresos que recibimos aquellos que laboramos para el Estado.

Son extremadamente dispares, y no quiero caer en la sospecha de que para montar un negocio particular hay que tener dinero y este dinero no lo tenemos los cubanos, no, no puedo hablar de eso, porque sé que muchos tienen familia en otros países que costean estos negocios y a su vez otros, se desprenden de sus patrimonios como casas y carros para emprender con sus objetivos.

 Actualmente siendo cuentapropista se gana mucho y en algunos casos sin esforzarse mucho, pero eso es harina de otro costal.

En el otro lado del río, estamos los que trabajamos para el Estado, y aunque algunos piensan que deberíamos dar las gracias por no pagar Impuestos por ingresos personales yo diría que sería un sacrilegio cuando nuestros salarios son nada más y nada menos que una carcajada.

Salario que permanece inmutable, mientras todos los demás modelos se van actualizando y que precisamente es este el que más nos afecta y aun no llega. 

Aun así, mis cuentas se siguen sacando, día a día, para que el dinero rinda y pueda dar de comer a mis dos hijos y suplir las demás cosas que necesitamos para vivir, entre ellas la curiosa imposibilidad de poder pintar mi casa, interesante situación, un año para pintar media casa.

Hoy se me ocurrió algo interesante, determiné sumar mi salario junto al de mi mujer y calcular lo devengado entre los dos por un año de trabajo y realmente me asombré.

Quiero aclarar que mi esposa al ser doctora tiene un salario elevado, en comparación con la media de Cuba, lo que hace que entre los dos el monto se vea alto, por supuesto, ni remotamente comparable con los salarios del sector cuentapropista, o de aquel que roba descaradamente a los bienes del estado y se enriquece, incluso a sabiendas de otro con poder de desecharlos y sencillamente les dan rienda suelta, hasta que llegue su momento de caer, pero entre la media que trabaja al Estado, es alto.

La matemática no miente, entre los dos devengamos $20580.00 pesos cubanos en el año. Lo que representa $ 823.20 CUC  con una equivalencia en dólares similar, pero un poquito inferior.¡Éste, es el fruto de nuestro sacrificio por no robar! Por lo menos nuestras conciencias están tranquilas.

No pienso exponer más nada, solamente terminar preguntando para aquel que tenga la solución: ¿Cuantas patas tiene el gato: 1, 2, 3 o 4?

Telesur y su realidad

Estoy mirando Telesur, ese canal que se filtro de una vez por todas en nuestros televisores luego de años de solicitudes infructíferas.
Para mi gusto (personal, por supuesto), Telesur junto a Tele Rebelde (a veces) son los canales más pasables que vislumbro a través de la Televisión Cubana, que cada dia se vuelve abundantemente monótona aburrida y gris (Salvo Amauri Pérez y su segunda temporada de: Con 2 que se quieran).
Hace solo minutos vi algo en Telesur que no se bien que sabor me dejo por dentro, pues la verdad fue un torrente de sentimientos encontrados, creo que ni tan siquiera pienso filosofar o buscar causas, efectos o un largo etcétera que se nos ocurren a nosotros, cubanos al fin, especialistas por naturaleza en política y economía.
Trataré de ser lo mas objetivo posible y apelar a mi memoria imperfecta para trascribir el interesante cartelito que vi en Telesur , en las manos de un protestante de Perú, junto a un mar de personas. El contexto no viene al caso, la realidad escrita en ese cartel supera con creces el contexto y todo lo demás (entiéndase todo lo demás como las tangentes a las que recurrimos los cubanos, especialistas en eso también, para muchas veces desvirtuar o edulcorar algunas realidades).
El cartelito decía así: “2.85 USD al día no es ingreso medio”

#problemas-de-salario, #salario-en-cuba, #telesur, #telesur-en-cuba

Los prohibidos a la fuerza.

 ¿Qué cubano no ha necesitado alguna vez comprar un artículo que obstante mejor calidad y precio a los ofrecidos por las tiendas recaudadoras en divisas?  ¿Qué cubano que ha intentado permutar o hasta vender su vivienda no ha recurrido a las tan conocidas listas de compraventa hospedadas en la internet, recurrentes una y otra vez por su popularidad?

A propósito de los clasificados, palabra que estamos usando reincidentemente (otra vez) en Cuba, hoy más que 10 ó 20 años atrás, después de nuestra devaluación económica, que nos hizo olvidar las vías internacionales y cotidianas para conseguir a nuestro antojo cualquier necesidad casi de cualquier índole.

El período especial entre otras cosas, fue la causa de que muchos optaran por la estafa o el invento. En vez de recurrir a la Oferta –Demanda de cualquier cualidad, recurrimos al ensayo, el canjeo y cuanta aberración cambalachera pueda concebirse,  sin excluir el desfalco directo a los bienes del Estado, volviéndonos los buhoneros o meroliqueros universales por excelencia.

Hoy la realidad es bien diferente, hemos avanzado en algunos aspectos que fueron estigmas en nuestro país por casi 50 años, incluso los cubanos hemos afrontado los cambios con responsabilidad y sintiéndonos un poquito más  libres para la toma de decisiones que conciernen a nuestros bienes materiales.

La filosofía hacia el emigrante ha cambiado radicalmente sobre la base de que en su inmensa mayoría los cubanos que salen de nuestro cielo se impulsan hacia una mejoría económica para avanzar en un status económico, yuxtapuesto a las viejas ideas que todo aquel que abandonaba  tierra cubana era un gusano o un contrarrevolucionario estigmatizado en mentes retrogradas y discriminativas, que ocuparon cargos importantes  en Ministerios, Empresas y otros sectores importantes  del país.

Toda esta vorágine de cambios, nos debe  guiar al orden y nace la necesidad de orientarse entre ese caos que existe hoy de Oferta -Demanda, abierto sobre todo al mercado Cuentapropista (entiéndase por sector privado) que cada día es más importante y tangible en nuestro país.

En cuba no existe el habito de clasificados, no lo hay oficialmente en ningún órgano de prensa ni sitio hospedado para dichos términos.  Apenas un espacio de breves minutos (se me antojan segundos)  en las televisoras regionales . Y precisamente es ésta la razón del presente escrito, hacer  ver la necesidad de sitios como www.revolico.com y www.cubisima.com , sitios, actualmente prohibidos en Cuba que cumplen con una función importantísima para poder adquirir cualquier Oferta-Demanda de forma organizada y con un precio decente.

Países como Venezuela, Ecuador, Bolivia, China, Brasil, (escogidos con toda intención), paradigmas modernos de los cambios sociales con tendencias izquierdistas, desarrollan el buen habito de los clasificados, de forma libre y neutral, sin que medie entre ellos el Gobierno de una forma u otra.

Existen grandes sitios muy conocidos como el tan famoso Mercado Libre, que su terminación de dominio está definida por  las siglas postales del país, así que Mercado Libre de Venezuela puede visualizarse www.mercadolibre.com.ve y el de México se define www.mercadolibre.com.mx, cada uno de estos países además de tener sus propias cadenas de sitios clasificados internacionales, tiene los suyos propios, que pueden ser encontrados en sus  periódicos regionales o nacionales, por ejemplo, podemos ver en CANTV el Sitio Oficial de la Compañía de Teléfonos de la República Bolivariana de Venezuela, perteneciente al Ministerio del Poder Popular para Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente ( www.cantv.net ) , allí entre tantos asuntos a tratar o conocer, existe la sección de clasificados, siendo su uso habitual en casi cualquier parte de este país y del resto del mundo.

Digo casi porque para mal, a veces somos la excepción y mayormente ni justificada ni documentada en estos términos y otros.

Revolico, paradigma de la compra-venta en Cuba, es un oasis en el desierto, ante tanto maltrato, engaño y hasta estafa que podemos tocarnos en las tiendas recaudadoras en Divisas de nuestro país, donde muchas veces nos intentan vender gato por liebre y donde hasta las políticas de  protección al consumidor son,  o al menos pueden ser adulteradas por los encargados de ejecutarlas, arbitraria y literalmente, a la orden del día, me atrevería a cambiar las palabras de Cristo: ”… que levante la mano el que no haya sido timado en una tienda en una tienda estatal en Cuba”.

Revolico, al igual que sus semejantes no es un paraíso, actualmente está respondiendo a las necesidades cubanas para bien o para mal, y precisamente apoyados en las que fluctúan para mal es que se establecen estas medidas prohibitivas para este sitio en mi tierra.

 Aquí puedes encontrar el Pendrive (memoria flash)  que te sale hasta 60 dólares más barato que su similar en las tiendas oficiales, puedes encontrar el perfume sin adulterar de la marca favorita, puedes encontrar la computadora ajustada a tus necesidades, en fin, se pueden encontrar infinidades de artículos positivos.

 Pero también se encuentran anuncios como la instalación del cable de la antena ó la venta del satélite con decodificado directo para la recepción de Direct TV. Por supuesto, por temas como este último, es que precisamente se prohíbe, sumado a que en muchos casos no solo entran personas a buscar información, sino que postean y cobran un agregado por la facilidad de publicarlo, en un servicio que no es accesible para ningún cubano a no ser que en su centro de trabajo encuentre acceso a internet (La información no tiene precio eso es sabido).

 Sopesándolo, veremos que realmente son más las cosas buenas que las malas y casi por lógica uno se pregunta de dónde salen todos estos productos “de afuera” que ofertan en esta red “Supuestamente clandestina para el gobierno”, pues la respuesta es tan simple como las misiones de los médicos, los técnicos de la salud, los profesores y entrenadores de deportes, los colaboradores en cualquier otro sector e incluso aquellos que tienen la facilidad de viajar regularmente amparados en una visa o residencia permisiva para las múltiples entradas y salidas del país.

Estos productos son obtenidos con el sudor y sacrificio de  los cubanos, limitados en muchos casos de medios para sobrevivir decorosamente en países foráneos, acaparando productos para revender en Cuba y hacer algo de plata, porque claro está,  ningún cubano que viaje en este país lo hará por mero placer de conocer otras tierras del mundo como la canción del barquito de papel.

Esté bien o no, la realidad es que este mal llamado “mercado negro alternativo” hace circular dinero, dinero que circula en Cuba y que al hacerlo reporta indiscutibles beneficios para  la economía de nuestra nación.  El otro tema es tan real que no vale la pena ni profundizarlo, todos sabemos que en la actualidad es más rentable comprar un par de zapatos artesanales que hacerlo en las tiendas, donde junto a su procedencia China (mercado asiático destinado a países de pocos recursos, “ojo” el mercado asiático tiene diferencias de producción ajustadas a calidad precio) viene convoyado con un extravagante precio que dejaría boquiabierto a cualquier ciudadano europeo o norteamericano que se interesara por comprarlo a precio de cliente en nuestro país.

El ejemplo de los zapatos se extiende a cualquier variante, aun cuando estas personas revenden lo obtenido en otros países resulta más económico que el precio oficial del mercado estatal, cosa que nunca ha sido justificada ni explicada, pensando ahora mismo que nuestras empresas compran al por mayor y nunca al detalle, situación que debería reducir gastos de costos directamente por la cantidad de mercancías compradas.

Hoy revolico está prohibido en mi centro de trabajo y en muchos otros, so pena de perder la conexión por  1 mes la primera vez que entremos, al reincidir 3 meses sin ella y la tercera vez, mejor ni escribirlo, todo por el simple hecho de intentar  comprar o vender algo que es mío, que no incumple ninguna ley de mi país, ni es nada ilegal generalmente artículos de uso personal o familiar.

Revolico hoy no tiene el enfoque de debería tener, sus servidores están fuera de cuba, se publica libremente sin moderar y sin marcar o denunciar a un spammer o estafador, uno debe actuar a olfato o puro instinto, pero su idea es buena, Cuba necesita un sitio donde los cubanos tengamos acceso a todos estos productos y ofertas al detalle, que no incumplen ninguna ley de nuestro país, intentos existieron varios, entre ellos http://www.permutasencuba.cu/ un sitio que no sirve para nada, simplemente para justificar un servicio zombi en nuestros servidores cubanos.

La idea es por ese camino, crear un sitio para el mercado alternativo, que no es “mercado negro”, ese mercado, el negro está catalogado para productos prohibidos, ilegales o que afectan la moral y la buena educación.

 Revolico en el día de hoy solo tiene un 10 porciento de este tipo de información contra un 90 porciento de contenido que es necesario para el cubano y que no debe ser censurado.

Variantes hay muchas, se puede comenzar por moderar y por denunciar en el caso que lo amerite, haciendo un mercado digital accesible a todos los cubanos.  

Para que Revolico y Cubisima simplemente sean una opción más entre muchas, y no sigan formando parte de la diabólica corte de los prohibidos a la fuerza.

#alternativas-a-revolico, #cubisima, #revolico, #revolico-prohibido-en-cuba

Las harinas y los chocolates de otro costal

 

Las harinas y los chocolates de otro costal

 

 

“A propósito de la nueva política de precios e impuestos…”

Ayer fue un día intenso, cuando desperté, por suerte “recordé” que era el cumpleaños de mi esposa y digo recordé porque esta estoica mujer (no sé qué me ve) ha sufrido los avatares de mi frágil memoria por casi una década, donde muchas veces para colmo de males he olvidado su cumpleaños.

Por lo general (cuando me acuerdo) trato de no pasar por alto estas hermosas fechas y aunque algunos prefieren no caer en el pueril (según ellos) gesto de obsequiar algo material, no puedo evitar encontrarme dentro del grupo que prefiere las ondas románticas y a veces tradicionales de hacerlo. Algo así como  una ofrenda al ser querido que comparte contigo el día a día y hasta soporta o tolera los altibajos de una vida o una relación.

Empecinado en la sincera misión y conociendo los gustos particulares de mi mujer y de mis hijos (uno nunca puede dejar de contar con ellos en fechas de celebración a fin de cuentas son los que más gozan) me dispuse a comprarle un Cake de Bombón, como casi siempre hago, pues a todos en la casa nos fascinan los dulces. Armado en mis bolsillos con casi 9 cuc y después de terminar con mi jornada laboral que fue curiosamente mas estresante de lo habitual, sobre todo por la aparición fantasmal de trabajo ya planificado y con fecha de entrega para el mes siguiente me dirigí a uno de los Sylvain de la Capital, en busca del relleno y cubierto de Chocolate.

Mi sorpresa fue grande, pues al llegar al lugar y a pesar de la hora, había Cake de Bombón. Relativamente vacio el lugar, facilitó mi turno, matizado por una dependiente que presentó un trato cordial y muy atinado (algo extrañamente raro en estos días por la habana y me atrevería a decir que por toda Cuba) veo en la vidriera donde responsan los dulces y chucherías en exposición y a mi derecha encuentro el Cake de Bombón y a su lado el Tatianov (que a mi  particularmente tanto me gusta). Cuando me fijo en los precios, cosa que invariablemente hago porque uno nunca sabe, aquí muchas cosas varían su precio de la noche a la mañana y sin explicación, me quedé pasmado, el cake de bombón que regularmente cuesta unos 5 cuc y algo más , costaba 8.05 CUC (estamos hablando de 201 pesos, casi la mitad de mi salario mensual). Automáticamente reaccione y le hice una foto, porque a mi apreciación personal le vi el tamaño habitual y la misma forma del de un precio inferior, es que incluso en fechas copadas como el día de las madres este Cake ha mantenido su precio invariable.

La dependiente ni corta ni perezosa al escuchar el chasquido del flash de la cámara, me pregunta jovialmente si esas fotos son para publicarlas en Internet(La gente en las tiendas ya está informada que están subiendo fotos a la internet J), le digo que no y aprovecho para preguntarle por qué tan elevado precio y recibí como respuesta que la variación de precio está definida por el gramaje, poniéndome por ejemplo hipotético, que si un dulce venía con 50 gramos costaba más barato que uno que tuviera 60 gramos. Después de tan desenfadada explicación me decanté (Como siempre) por el bendito y económico Tatianov que, por suerte sigue costando 3.00 cuc y un menudito y con el dinero sobrante me dispuse a comprar refresco de cola para acompañar el reducido dulce, eso sí, en otra tienda. No estaba dispuesto a pagar 201 pesos por un cake que se me presentaba igual a las versiones anteriores compradas por mí. La reflexión me llevó a determinadas ideas, que enriquecen mucho más este hecho, para mí, es otro ejemplo vivo de los absurdos que encontramos los cubanos en el día a día en las tiendas recaudadoras de divisas.

Lo primero: Recalco fervientemente que visualmente encuentro que tiene el mismo tamaño que su versión más económica, incluso dentro de la caja se me antoja idéntico, solamente no puedo asegurar que tenga el mismo peso, La famosa teoría del gramaje, el truco cubano inventado para engañar o enajenar al consumidor en lo más intimo de sus bolsillos.

Lo segundo: Suponiendo que realmente presentara gramaje superior, todos sabemos que realmente los ingredientes invariablemente son los mismos, si acaso fuese el peso estaría casi obligatoriamente basado en un incremento de harina, (pues el merengue se ve al mismo nivel de capa que el anterior) lo que justifica más el absurdo precio, como por un incremento de gramaje (si existe tengan por seguro que es mínimo) va a subir el precio de este producto 2 cuc y pico más del habitual.

Las cadenas que operan con moneda libremente convertible deben tener un poco más de tacto, un incremento de precio basado en pesos (UNIDADES ENTERAS) no equivale a moneda única, aquí, salvo algunos pocos, todos cobramos en moneda nacional por lo que 2 pesos (CUC) más del valor del producto, equivalen a 50 pesos (CUBANOS) de la moneda de cobro mensual que como promedio se copa por los 250 pesos como salario básico en el país.

La incertidumbre va a estar presente en mi, aunque mi apreciación y mi propia conciencia (de por si afilada ) me dicen que no tiene mayor tamaño y posiblemente gramaje, no pudo asegurarlo, porque no fui con una pesa y porque tampoco sé cuánto pesa el de versiones anteriores, lo que si me queda claro es que las tiendas que se rigen enteramente por el estado (la mayoría o todas) deben facilitar un listado de precios real, comprobable, porque a fin de cuentas estos productos no son particulares (o cuentapropistas) están normados y la verdad yo no sé si me están engañando o no, por eso siempre tendré el beneficio de la duda a mi favor.

Creo que lo principal es que los precios también sean justos, estamos hablando de un cake de Sylvain, que aunque su calidad es superior a los productos de variante similar, existentes en el mercado de moneda nacional, tampoco son comparables con los productos de dulcerías y panaderías francesas especializadas, generalmente ubicadas cerca o dentro de algún hotel, por el mismo precio del cake de bombón (para mi adulterado) se puede obtener un dulce finísimo en estas reposterías francesas y de una calidad sorprendentemente mejor, solo que como siempre, para cualquier cubano de a pie, mis bolsillos nunca van a pagarlo.

Por eso reclamo los precios justos, para mí y todo aquellos que no podemos darnos el lujo de costear lo imposible, no tiene lógica que unos gramos más de harina me encarezcan un producto que siempre he comprado por un precio más módico y que evidentemente duele mucho menos.

Estas harinas, me suenan a de otro costal, al igual que la corrupción y el robo indiscriminado a costilla del pulmón y las entrañas del semejante. Es hora de que justifiquemos el aire que respiramos.

 

#harina, #silvain

Carta abierta a mi hija en las vísperas de su cumpleaños 3

Querida princesa mía, aunque no sabes leer y apenas comienzas a vivir escribo estas líneas a sabiendas de que un día, cuando tu interés por el mundo digital despierte, con mi plena conciencia de que la tecnología a pesar de todo, se va a imponer en Cuba, descubrirás este pequeño blog y verás plasmadas estas letras, que son para ti.
Llegaste a mi vida en un momento de transición, de esas que ocurren varias veces en nuestras vidas y conllevan a nuevas y diferentes formas de ver la vida a las ya existentes y también (¿por qué no?) hasta nuestros hábitos más básicos e incluso nuestros gustos, incluidos los comestibles.
Aunque no fue el mejor momento (que nunca lo es) decidimos adentrarnos nuevamente en el intenso viaje de la maternidad. Tu nacimiento si bien fue más intenso para con tu mamá, por los continuos vómitos y demás achaques, fue también más tranquilo y gracias a Dios sin percances, fuiste víctima de una cesárea que te puso en mis manos mucho antes de que pudiera siquiera acomodarme en la silla para la espera de tu nacimiento, más tarde te vi en mis brazos, rozada, hermosa, sana.
Pienso que si catalogara de alguna forma el instante en que viniste a mi vida, tendría que hacerlo con palabras de Judo, me cogiste en el Ne-Guasa, totalmente en el piso, pero revolviste todo mi mundo y sobre todo te ganaste mi corazón.
Verte crecer es una satisfacción para mí. No hay delicadeza, feminidad y hermosura que pueda ser comparada con la tuya, siempre, a pesar de tus rabietas sacas lo mejor y más tierno de mi, haciéndome comprobar una vez más que el corazón se quiebra a partes iguales entre tú y tu hermano mayor.
Quiero que tengas vida, plena y absoluta, pero más que nada repleta de libertad. Que puedas ser capaz de ser dueña de tu destino y que aunque por momentos lo encuentres incierto, puedas ser suficiente fuerte como para arremeter contra las irregularidades de la vida y hacerte tú misma, a costa de tu sacrificio personal, tu propio sendero aunque siempre me tendrás a tu lado o al menos a tu alcance para si me es posible ayudarte o guiarte por el mejor sendero.
Quisiera también que en este mundo tan machista fueras un ejemplo de entereza y una prueba viviente de las capacidades de la mujer, que a la verdad deberían ser catalogadas como el sexo fuerte real, pues siempre cumplen con la dualidad de funciones, las laborales fuera y dentro del hogar superando a cualquier hombre que exista en este planeta.
Que tengas presente que siempre estás en mi vida, en cada paso, en cada decisión en cada recuerdo, que eres lo más grande que puede habitar en él y que copas cada célula de mi cuerpo con solo mencionar tu nombre, que estoy aquí para ti, para lo que necesites y ordenes, porque mi vida se sume a tu ser y voluntad.

Te ama intensamente y con locura tu papito

La Caracas del Ayer y la Bodeguita del Medio

A falta de fotos, mis recuerdos (no poseo ni una a mi haber, que sea testigo fiel de mi estancia por la tierra de Bolivar y de Miranda), de los intangibles momentos por las calles de Santiago de León de Caracas.
En la avenida de Rio de Janeiro de las Mercedes, se encuentra, a mi simple apreciación, siempre turbada por la mirada foránea de un nacido, criado y vivido en “Cuba”, uno de los lugares más autóctonos de Caracas, el restaurante “La Caracas del ayer”. A este peculiar sitio llegué por suerte del destino, como primer rumbo en mi corto andar por la hermosa ciudad que ya suma casi 500 años, como se dice recién salido del avión, y aquí pude degustar una comida italiana criollísima. Para mí, fue un sitio muy rememorativo, instintivamente a mi evocación saltó el recuerdo tan presente(a pesar de lo abstracto de su precio y mi realidad de no poder costear “nunca” una comida en dicho lugar de mi tierra) de la Bodeguita del Medio. Y es que aunque procedemos (los caraqueños y yo) de cultura e idiosincrasias, diametralmente opuestas nos unen muchos elementos latinos que son casi estigmas de nuestra transculturación arahuaca (llega a nosotros taina), española y africana. Esa suerte de bodegas esquinadas o apiñadas a media cuadra, repletas de comidas, el minibar, las fiambreras, el humo aromatizado con especias y el aderezo diario, los taburetes con la piel bien curtida y seca, a veces gastada por el uso y abuso diario, las mesas bien bajitas, como si todos fuéramos enanos, siempre caladas, sobre una madera oscura y fuerte que prevalece invariable al pasar de los años, siempre al más puro estilo del renacimiento español.
Y yo allí, tranquilo, en silencio, veo los miles de cuadros, donde aparecen figuras nacionales e internacionales de antaño, junto a otras menos conocidas todas juntas, con sus rostros risueños como huella indeleble de su presencia en tan íntimo lugar del mundo. Quizás esta es la razón más fuerte que me hizo comparar con “la bodeguita”, esta similitud de elementos apiñados unos con otros, imposibilitando que se visualice casi ni un centímetro de pared.
Y viene el mesero, y me hace ademanes educados, finísimos y pido mi pizza horneada a la leña y me sorprende la Pepsi (que hacía más de 10 años que no tomaba) y el café se me antoja amargo, como el café Habanero (otra similitud) y hasta me entran ganas de fumar, pero en Caracas (gracias a Dios) está prohibido fumar en los lugares públicos, el más puro carácter americano en la sudamericana tierra.
La sobremesa se me hace cancina, el dolor del viaje todavía me lo siento por el extravagante horario de CONVIASA (Las alas de Venezuela) y aunque ya ha pasado medio día, todavía me resiento. Voy al baño y veo (¡cómo no!) un bombillo (no es ahorrador, es incandescente) me acuerdo de Cuba y termino de liberar mis laboriosos riñones. Al final salgo y me apeo en la entrada, la cuenta no puede correr por mí, apenas tengo 25 dólares en mis bolsillos y 3 cuc, este es todo el capital que atesoro a mi salida de Cuba, siendo escoltado e ilustrado en todo momento por mi papá, Cubano y emigrante con casi 20 primaveras sobre sus hombros, caladas de pura supervivencia en las populosas calles de Caracas; la cuenta, corre por él.
Mientras prendo un POPULAR de cajetilla verde, ese extraño cigarro que se ha apoderado del “menthol” de un suave y el profundo sabor del fuerte. Observo todo a mi alrededor, veo el cartel de la Frescolita, ese cotizado refresco que a los cubanos nos recuerda el sabor de la Benadrilina (difenhidramina en jarabe) y que conocería después, veo al atento joven , que a la llegada de un extraño en su hermoso auto, pide la llave para guardarlo;!Es parqueador!, menuda confianza existe todavía aquí y sonrío ingenuo, porque jamás en mi vida vi cosas como estas.
Y me acuerdo de Cuba, me acuerdo de mis niños, de mi mujer, de mi madre y me duelo profundamente, porque la necesidad física de tenerlos al tacto se me hace sofocante, incontrolablemente sofocante, me asfixia, pero me repongo y veo a mi padre, a Yolanda (su esposa) y al incansable Paulino (su suegro), ya se liquidó la cuenta y están saliendo. A la entrada, las extravagantes baldosas de piso a mosaicos, dispares unas con otras, pues son de incontables variedades, las arepas que tanto gustan a los nativos y las cachapas, tan ricas y tan únicas acompañadas de los jamones, los quesos y las variedades de embutidos que se pueden seleccionar y mientras se acerca la familia me despido bajito, respetuoso, de ese lugar que me recordó a mi habana y al que, en ese entonces, sin saberlo, jamás regresaría.

Las 7 diferencias del Aceite en las tiendas de Cuba

Faltante de Aceite en pomos selladosHoy me levanté con la necesidad imperiosa de hacer uso de los pocos Dólares (CUC) que caen por mis bolsillos para comprar aceite, ese producto que no puedo resolver en ninguna otra parte que en las tiendas en divisas, a no ser que esté dispuesto a seguir consumiendo entre las grasas, ese apestoso producto sin refinar también nombrado aceite que llega mensualmente a la bodega donde compro mis productos normados a razón de media libra por persona, eso sí, a un precio que bien vale lo que es precisamente el producto.
Fui a la tienda Isla de Cuba, perteneciente a TRD Caribe, cita en la conocida calle Monte y después de deambular por los estantes encontré los aceites, vi muerto de risa al aceite de oliva, permanecerá allí hasta que lo rebajen de precio o algún extranjero loco decida comprarlo, luego vi el aceite cubano (en el medio) marca Cocinero y a su izquierda su competidor importado (de a-fue-ra) marca Borgesol, por supuesto, instintivamente como la mayoría de los cubanos me fui a decantar por el criollito, por aquello de que cuesta 20 centavos (para mí, 4 pesos ) más económico que el importado (cuando la necesidad obliga la salud se va al carajo), pero al ver la evidente falta de aceite en esos envases, vino a mi mente que el pasado 8 de septiembre en la sección de Acuse de Recibo en el periódico Juventud Rebelde, un señor se quejaba de esto http://www.juventudrebelde.cu/columnas/acuse-recibo/2012-09-07/maltrato-en-propiedad/, pero al no tener pruebas tangibles fue minimizado totalmente. El día 18 salió la respuesta también en dicha sección de la Empresa Ecosol, la que fabrica y envasa dicho producto. Responde que si no hay pruebas no se puede exigir. http://www.juventudrebelde.cu/columnas/acuse-recibo/2012-09-18/a-exigir-y-con-las-pruebas/

Instintivamente hice 2 fotos, que quedarán como evidencia del faltante real de cada producto. Pero lo doloroso es que el envase importado viene lleno y rebosante hasta el cuello y se encuentra a su lado, allí como prueba de un robo, que no se sabe tan siquiera donde comienza o donde termina.
Por aquello de que una foto vale más que mil palabras aquí están 2, la original y la señalada por mí, sobre todo para aquellas personas que no son capaces o no quieren ver un robo cuando este está ante sus propios ojos, sirva esta leyenda de colores para que se entienda más fluidamente de que hablo.

Azul: Representa el promedio hasta donde está lleno el envase que como evidentemente se observa le falta producto.
Rojo: Este es el caso más grave, representa el pomo al que más le falta, en este el robo fue más profundo.
Verde: Este representa el pomo de aceite importado (extranjero) como se ve, a ese no le falta nada, viene lleno totalmente hasta el cuello.
MI interés no es ser bandera de nada ni de nadie, pero que sirva de escarmiento a aquellos que roban descaradamente los bolsillos de tantos cubanos necesitados, que algunos de nosotros, no nos quedamos con las manos cruzadas ni nos calamos la corrupción y la combatiremos. La necesidad no puede ser aplacada por el robo al semejante bajo ningún concepto.
¿Chivatón?, tal vez, según como se mire y sobre todo quien lo mire, pero más que nada decente, hombre de principios y combatiente incansable de lo mal hecho.

#aceite, #aceite-en-cuba, #cuba, #trd